sábado, 10 de mayo de 2008

Discurso

Se acerca el momento de mi partida y llego el momento para mi discurso de despedida para AFS. En mi penultima reunion tuve la oportunidad de hablar delante de todos mis companeros estudiantes, padres y ex-alumnos sobre mi ano aqui, agradeciendo a los voluntarios que han hecho tanto por mi. Aproveche para reflexionar sobre lo que he aprendido, sobre lo que me llevo conmigo a Republica Dominicana, y este fue el resultado. Espero que lo disfruten!

Hola!
Mi nombre es Camila y vengo de una pequeña isla en el Caribe llamada República Dominicana. Llevo casi diez meses en Nueva Zelanda que han pasado tan rápido y han sido tan intensos que apenas lo he notado.
Un artista dominicano describió una vez a nuestro país diciendo que "el demonio ha conseguido un rincón del paraíso". Yo vengo de un país en desarrollo, donde la pobreza, las enfermedades y la corrupción forman parte de la vida cotidiana. Crecí sabiendo que el mundo es injusto, que la gente miente y que quienes detentan el poder hacen trampas. Tener una madre política me ha permitido no sólo ver la mitad de la realidad, el lado bonito de mi país, sino que lo he visto todo. Y, sin embargo, me encanta mi país así como es: un lugar maravilloso donde conviven la belleza, la amabilidad y la alegría.
Llegar aquí ha cambiado drásticamente mi visión del mundo y de mi país. Me he dado cuenta de que existe un mundo diferente al mío en su conjunto. He aprendido que se puede caminar libremente y con seguridad por las calles, que puedo simplemente disfrutar la libertad de vagar sin temor por los alrededores.

He aprendido que hay lugares donde la pobreza no es un problema. He hecho un poco de servicio a la comunidad en Te Mokopuna, Massey, uno de los barrios más pobres de Auckland y lo que vi allí no era en absoluto lo que yo había esperado: esos niños pobres al menos tienen un hogar, comida diaria y acceso a la educación, bienes escasos en mi patria a veces incluso hasta para la clase media.
He aprendido que una campaña política no tiene que ver con la cantidad de dinero en la cuenta bancaria, sino con el ideal de gobierno que se tenga.

Aprendí que las escuelas no han sido concebidas para agruparte a tu clase social y alienarte de los demás, sino para que convivamos todos juntos como sociedad.
Y sigo aprendiendo día a día:
He aprendido sobre mí misma y sobre lo que soy capaz de hacer. He hallado dentro de mí la fuerza necesaria para dejar atrás todo lo que sabía y daba por sentado, llegar a un lugar diferente, una familia diferente, una escuela distinta a la mía, ser capaz de instalarme, y encajar hasta sentirme como en mi propia casa.
He aprendido a no tomar en cuenta las diferencias culturales y agradecer a todos por lo que son, a aprender de ellos tanto como ellos aprenden de mí.
Aprendí que mi país, que era el mundo para mí, todo lo que yo conocía, es en realidad muy pequeño, que aquí nadie conoce nada sobre él, que aunque trate de explicarles como es y donde queda, todavía siguen sin saber nada.
Aprendí que hay diferentes tipos de familia, que el hecho de compartir una casa no siempre es fácil, que hay cosas que ellos hacen que te molestan, pero que definitivamente también hay cosas que tú haces que les molestan a ellos.
Pero lo más importante que he aprendido es aprender a amar este lugar con todo mi corazón, de la misma manera que amo mi país. A amar todas sus cosas, desde la maravillosa y amorosa familia que me ha tocado y que me cuida y apoya siempre, hasta la increíble cantidad de buenos amigos que he hecho; desde mi casa acogedora en el centro de la ciudad hasta la enorme escuela en la costa; desde sus hermosas playas hasta sus maravillosas montañas. Nueva Zelanda es ahora mi casa y va a ser difícil, muy difícil tener que irme.
Y ése es el conocimiento que me ha dado AFS, y que llevaré conmigo cuando regrese a casa. Gracias a AFS por enseñarme que no debo dar las cosas por sentadas y que no puedo mirar al mundo y decir simplemente "¡Bueno, es que así es como son las cosas!", sino que todo lo que he aprendido debe servirme para poner mi granito de arena para cambiar en lo que pueda el mundo, para cambiar mi país. Que las cosas pueden ser diferentes y que siempre puede hacerse algo para mejorarlo. Ese nuevo aprendizaje es el que voy a compartir con los míos cuando regrese a casa.
De modo que gracias AFS por enseñarme tanto. Y gracias a todos ustedes que han estado aquí para mí, pero sobre todo quiero agradecerle a mi familia de acogida por ser tan increíblemente extraordinaria.

Gracias!

4 comentarios:

Unknown dijo...

Querida Prima ,

Tal y como mencionas en tu discurso de despedida es increíble como pasa el tiempo . Estoy tan contenta que estos meses los hayas disfrutado al máximo . A pesar de que nunca te escribo siempre vivo al tanto de ti, le pregunto a tu mama por ti , entro a tu blog y leo las cartas y sino tu mama siempre anda con la mas reciente de tus cartas y la leo . Hace unos días estuve en salcedo y Mama Dede tiene tus cartas justo alado de el comedor a cualquier persona que ella supone que te conoce se las da para que la lea, estando muy orgullosa de ti .

Camila faltan solo 2 meses para que regreses a Rep . Dom . Y estamos ansiosos por recibirte y que nos cuente un poco mas de tu experiencias mas allá de las que escribes y tu tan esperadas cartas .

Te quiero mucho

María te

Anónimo dijo...

(Marianne)

Camila presidenta!!!! jeje, super el discurso!! pero todavia te quedan varias semanas alla, asi que disfrutalas!!!

Anónimo dijo...

Un lindo discurso y corrovoro con la parte de que podemos cambiar y que debemos seguir un partido por su ideologia no por lo material.

Unknown dijo...

viejjaaaa tuu haaaceeeess faaaltaaaaaaa... sorry si no t he escrito ultimamente pero la verdad es que he estado pensando muchisimo en ti y es demasiado sorprendente para mi que ya lleve un año sin verte ni escucharte.

Of a missing day