sábado, 3 de mayo de 2008

9 meses!

Largo tiempo ha transcurrido desde mi última carta, y como siempre, son tantas las cosas que me han estado sucediendo que no sé por dónde empezar.

Marzo y abril trajeron un viento frío que anuncia el invierno. El 99% de los árboles de Nueva Zelandia son perennes, lo que significa que no pierden sus hojas en otoño, por lo que es raro ver árboles con la típica coloración amarilla. Si se ven algunas de esas especies, son importadas...

Últimamente he estado practicando mucho voleibol. Desde que me reincorporé al equipo de la escuela tengo dos prácticas a la semana y un juego todos los jueves por la tarde. El equipo es bastante bueno. Realmente me gusta jugar con ellas. Lamentablemente es un deporte que sólo se practica en el verano, así que ahora tenemos plazo para terminar la temporada.

El fin del verano también puso fin a la temporada de conciertos gratis al aire libre. Fui con mis amigos a dos de los últimos que se ofrecieron. De esa forma es que he tenido la oportunidad de escuchar y ver en vivo a montones de muy buenas bandas Kiwi.

Roger, el amigo de Chris y Karen, volvió a visitarnos. Para aquellos de ustedes que me han estado leyendo, Roger es quien me llevó a principios de mi llegada, en octubre, a una feria enorme en la que se ofrecían diferentes tipos comidas y en la que yo tuve que cocinar mejillones y almejas. Esta vez Roger me llevó a hacer un recorrido con unos turistas franceses por las plantaciones de los silvicultores en el norte de la isla. Nos tomó aproximadamente una hora y media llegar a un bosque de Kauris. El Kauri es el árbol más grande de Nueva Zelandia. Pueden alcanzar más de treinta metros de altura y 2 metros de ancho! No dejan de crecer durante los primeros 1500 años de su vida! Los maoríes los utilizaban para hacer sus wakas (canoas). Por desgracia, cuando los colonos europeos llegaron aquí se dedicaron a cortarlos por miles y ahora son muy raros los grandes, viejos Kauris. Los más grandes que llegué a ver, de sólo unos 800 años de edad, son increíblemente enormes!
Finalmente tuvimos otra vez algunos días de vacaciones! En la última semana de clases, como es costumbre aquí, hubo un día "mufti" (es un día en que los estudiantes pueden ir a la escuela sin uniforme, con la ropa que prefieran). Este no fue tan "cool" como el del año pasado porque ya estamos en el curso trece y siempre vamos en mufti. Sin embargo, escogimos un tema y nos vestimos de hippies con lo que conseguimos. Pasamos un día realmente entretenido.

Durante las vacaciones me fui de viaje a recorrer NZ. El miércoles 16 salí con Filipe en autobús hasta Wellington. Ahí nos quedamos un par de días con amigos de mi familia de acogida. Tuvimos un bonito tiempo allí. Volví a visitar el museo Te Papa, el jardín botánico, y a caminar por Wellington que es una ciudad hermosa! Realmente me gusta.

Luego seguimos en avión a Christchurch en la Isla del Sur a juntarnos con otros 40 estudiantes de AFS de todo el mundo y que viven en diferentes partes de Nueva Zelanda. Desde ahí iniciamos nuestra gira por la Isla del Sur.

El viaje fue fantástico! Conocí montones de nuevos estudiantes que como yo viven EL momento de sus vidas. Visitamos lugares magníficos e hicimos cosas realmente emocionantes!
Entre los momentos más extraordinarios de mi viaje quiero destacar mi salto del puente, mi bungee jump, y el viaje a Milford Sounds. Me tiré del puente Kawarau, que fue el primer lugar del mundo donde se hizo el bungee y que tiene 43 metros de altura. Qué emocionante!
Milford Sound es el lugar más bello que he visitado hasta ahora. Es en realidad un fiordo (que no existen, como se me dijo, sólo en Noruega ...). La diferencia entre un fiordo y un sound es que los fiordos son una forma de recuperación de los glaciares y los sounds son creados por las acciones de los ríos. Milford Sound es lo que se dice un lugar maravillosamente inspirador! No hay palabras para describirlo, pero les animo a visitarlo cuando puedan.
Lo triste fue despedirme de todos mis amigos, especialmente porque no sé cuándo ni si los volveré a ver. Lo agradable fue regresar a casa y dormir en mi propia cama.

De modo que eso es todo por ahora. Quisiera que todos ustedes tuvieran la oportunidad de visitar y conocer este rincón del mundo porque realmente es precioso!
¡Salud!,
Camila

2 comentarios:

Clemencia Ventura dijo...

Hola Camila, soy Clemencia, trabajo con tu mamá en la Comisión de Relaciones Exteriores. Es una gran mujer que admiro mucho. En estos días nos comentó de las dominicanas que viste en una calle de NZ, nos reimos muchísimos porque también eran santiagueras. Sigue disfrutando de tu experiencia por ese país. Estoy confundida, cuando dice que lo mejor fue dormir en tu cama. Lo dice como si estuviera en nuestro país. Mi hija Carla, de 13 años me dijo que le gustaría conocer de esas maravillosas aventuras. Favor enviarnos la carta anterior, para saber más detalles. El correo de Carla es caramirez02@hotmail.com.

jjguzmanb dijo...

Hola Camila!!!

Que alegría saber de tus peripecias lejos de la patria., espero que sigas disfrutando y cultivando nuevas amistades.

Por otro lado ¡USTED ES GUAPA!.... 43 metros y saltar…. Felicidades

Un abrazo

Juan José Guzmán

Of a missing day