Otro mes que se ha ido. Comienzo lentamente a acostumbrarme a la idea de que pronto tendré que regresar a casa y ahora entiendo mejor a Martin (mi hermano noruego de AFS) cuando con cara de tristeza comenzó a contar los días que le faltaban para regresar. Recordando ese año que pasó Martin en mi casa, comprendo que todos pasamos por las mismas etapas, pero ésta es una que definitivamente no me gustaría que dure demasiado.
Cuando escribí mi carta anterior, acababa de empezar la escuela y aún me parecía que estábamos de vacaciones. Ahora estoy mucho más asentadita. Al revés de lo que me pasó durante mis primeros días de clases al llegar a Nueva Zelanda, la escuela ya no me parece aburrida para nada, sobre todo porque he estado ocupada haciendo cosas diferentes y muy divertidas.
El 22 de febrero la escuela celebra el Día de Atletismo. Uno puede inscribirse para competir en cualquiera de las disciplinas atléticas: carreras de 200m, 400m, 800m y 1500m, salto largo, salto alto, jabalina y carrera de relevo. Así que en lugar de estar en clase, todos los estudiantes están en la cancha compitiendo o animando. O simplemente compartiendo. A mí me incluyen entre la tercera categoría: los que se la pasaron disfrutando del dia libre. Mis amigos y yo nos preparamos para que el día fuera el más inolvidable de la escuela. Trajimos toneladas de comida y bebidas, música y hasta sofás para estar cómodos! Instalamos una salita para ver la competencia! Valió la pena! Pasamos todo el día conversando, bailando y comiendo. Participé con mi clase en la carrera de relevos y obtuvimos el tercer lugar. De verdad que fue el mejor día que he pasado en la escuela!
Luego, del 2 al 4 de marzo nos fuimos con todo mi curso a un campamento que organiza la escuela. A todos, o a casi todos los estudiantes del curso 13 nos llevaron por tres días a Mangawhai para compartir y estrechar las relaciones de grupo, jugar, disfrutar de la playa y divertirnos. El primer día estuvo medio lento, instalamos nuestras casas de campaña y nos pusimos cómodos. Me tocó quedarme con mi grupo de amigas, once en total, en dos enormes casas que abrimos una frente a otra. Lo mejor es que nos tocó un sitio del campamento bastante lejos de los profesores así que podíamos quedarnos despiertas hasta más tarde y hasta hablar duro sin molestar a los demás.
Nos dividieron en 6 grupos y nos pusieron a competir unos contra otros. La primera competencia consistía en hacer el hoyo más profundo y grande que pudiéramos en la playa, y también construir el más grande y "cool" castillo de arena. Gozamos muchísimo y acabamos llenos de arena de pies a cabeza.
Por la noche la competencia era a ver quién era capaz de comerse las cosas más repugnantes: los miembros de mi equipo tuvimos que comer cosas horrorosas lo más rápido que pudiéramos. Cometí el error de atragantarme tres dientes de ajo puro y crudo. El problema no fue comerme eso, sino que me quedó el mal aliento el resto del campamento. Por lo menos me sentía a salvo de los vampiros...
El segundo día comenzamos con una reunión y luego un taller de confianza y nos teníamos que meter por entre los árboles. Por la tarde las actividades fueron en la playa. Por primera vez en mi vida jugué cricket. Se parece al béisbol pero me lo encontré un poco más difícil: en mi primer turno le di a la pelota, salí corriendo y solté el bate como se hace en beisbol, antes de darme cuenta de que el bate hace falta para llegar a la otra base. Realmente no me gustó mucho el juego: se parece a la pelota pero con menos espacio, menos bases, y menos jugadores... Me fue muchísimo mejor jugando voleibol. Luego nos fuimos a dar un rico baño en el mar.
Lamentablemente el tercer día estuvo muy lluvioso, y las actividades se cancelaron por lo que todos nos tuvimos que quedar dentro de las casas de campaña esperando que llegaran los autobuses que por suerte los llamaron para que vinieran más temprano. A pesar de ese inconveniente me gustó mucho el campamento porque conocí mucha gente nueva,pasé muchos momentos agradables con mis amigos y disfruté de un par de días sin las comodidades de la ciudad.
He estado aprovechando todos los eventos de verano que ofrece gratuitamente el Ayuntamiento de Auckland. En primer lugar Sinfonía de las Estrellas en el Parque. Se trata de un hermoso concierto de música clásica original de Auckland, ejecutado por unos talentosos músicos y cantado por la más famosa cantante de ópera de Nueva Zelanda: Dame Kiri te Kanawa. A pesar de que ése no es mi tipo de música favorito, me fascinó el concierto. La parte que más me gustó fue el show de laser.
Era como si se pudiera tocar el aire. Increíble!!!!!!!!
También he ido a ver algunas películas al aire libre con mis amigos. Vimos dos de las mejores películas neozelandesas: Goodbye Pork Pie y The World fastest Indian. Realmente me gustaron. En los parques o en las playas han presentado algunos conciertos y fue muy "cool" organizar los paseos con mis amigos para ir a verlos.
La Semana Santa la pasé con mi familia en la casa que tienen en la playa de Piha. Estuvimos todos allí: mis padres de AFS, Georgia, Michele mi tía con sus dos hijos y Nana y Peppy. Por suerte hizo muy buen tiempo y el agua no estaba tan fría como yo pensaba que estaría, sino más bien cálida. Paseamos por la playa y pasamos un fin de semana realmente agradable. Ah! y me comí muchíííííísimos huevos de pascua de chocolate, que son deliciosos!
Ya casi voy a salir, así que eso es todo por ahora.
Pondré algunas fotos nuevas en la página.
Hasta pronto.
Saludos,
Camila
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